sábado, 29 de octubre de 2016

Nada



Autor: Janne Teller 
Género: Narrativa, novela, drama, 
Mi puntuación: 🌟🌟🌟(3 de 5)



Este libro no fue lo que esperaba. La verdad, es tan retorcido que en algunas partes casi lo abandono, pero una inclinación mía hacia el morbo me obligó a seguir. 
Yo pensaba que sería algo inocente: niños intentando demostrarle a otro niño que la vida sí tiene sentido. La cuestión es que la recontra pifiaron al buscar el "significado". Es decir, ¿me están diciendo que el sentido de la vida cabe en una pila de objetos? ¿En serio? No tiene ni pies ni cabeza.
Si bien disfruté la lectura, porque es dinámica y te hace querer continuarla, la historia no es buena. Ojo, me resultó entretenida, pero al final me dejó con una sensación de vacío, planteándome muchas cosas, y sin respuestas. Lo peor es que creo que la autora quería hacer un libro con la re moraleja, y no le salió. Quiero decir, fue una historia completamente oscura y trágica, que para nada me hizo sentir mejor respecto al sentido o sinsentido de la existencia. Como libro de terror, drama o thriller es bueno, pero que no pretenda meterse con la filosofía. 
Puedo sonar enojada, quizás es porque yo esperaba que me explicara el gran por qué, y salí de la lectura sin averiguarlo. Y está bien, nadie tiene la respuesta, pero sí el interrogante, lo cual se trata en la historia. Después se torna tétrica y absurda, pretendiendo hacerte pensar a vos. No, gracias, yo no quiero pensar en eso. 

Cuando el profesor Eskildsen, tras reprendernos sin interrupción durante treinta y ocho minutos, golpeó su mesa diciendo que qué provecho habíamos sacado de todo eso, fue ella la que respondió.
—Significado. —Asintió como para sí misma—. Vosotros no nos habéis enseñado nada.
Así que lo hemos aprendido solos.

Es cierto que los adultos nos enseñan cosas huecas en comparación con la gran incógnita del sentido de la vida, pero es que no lo saben. Esos niños creen haber encontrado algo, ¿pero qué? Ni ellos lo entienden. Ahí está la falla de la historia, no te hace sentir mejor. 

Es un libro recomendable para los amantes del morbo y lo absurdo, casi asqueroso. En realidad, lo disfruté por ese motivo. Pero no tiene mucho que ver con la premisa original de niños que buscan demostrar que la vida tiene sentido. A mí, en lo personal, no me probaron nada. 

Todo da igual —dijo un día—. Porque todo empieza sólo para acabar. En el mismo instante en que nacéis empezáis ya a morir. Y así ocurre con todo.
»¡La Tierra tiene cuatro mil seiscientos millones de años, pero vosotros llegaréis como máximo a los cien! —chilló otro día—. Existir no merece la pena en absoluto.
Y continuó:
—Todo es un gran teatro que consiste sólo en fingir y en ser el mejor en ello.



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