lunes, 6 de marzo de 2017

School Wreck: resumiendo las temporadas, primera parte

Este es un tema que desde hace mucho me da vueltas en la cabeza. Fui a un cumple y no dormí en toda la noche, lo cual tiene mucho que ver con la idea de hacer la presente entrada. Son las 11:30, mi madre está durmiendo en la pieza de al lado y está la puerta abierta. Me da miedo que el ruido de las teclas le moleste, por eso estoy un poco inhibida xD. Voy a cerrarla.

Bien. Seguramente voy a hacer esto en dos partes porque sospecho que me va a quedar muy extenso. Es un tema muy importante para mí y estoy inspirada (cosa que no pasa muy a menudo).





Primera temporada 

Para comenzar, un poco de contexto pasado. Desde el jardín de infantes mis años escolares se centraban en una sola "amiga" con la que me juntaba todo el tiempo, no tanto por gusto sino para no estar sola. Ya saben, si sos un ser humano que disfruta estar solo, sentado en un rincón mirando a la nada pensando en todo, te tildan de raro, tímido, en desventaja. Socializar es bueno. Seamos amigos todos. Tenés que interactuar con tus pares. ¿Por qué siempre solo, che? Honestamente, maestros, profesores, psicólogos y psicopedagogos del mundo, afirmo y reafirmo que: a veces, en especial en la niñez, más vale solo que mal acompañado. 
Yo tengo 18 años, pero la etapa de mi niñez la recuerdo bien. Los adultos se olvidan de cómo se sentían al ser niños, supongo que por el largo tiempo transcurrido. El hecho de que un pelotudo que se creyó inteligente haya planteado una teoría referente a los más chiquitos, no quiere decir que sea cierta. Si queremos hablar de experiencias, acá tengo la mía bastante fresquita. 

Como decía, acostumbraba a pegarme solo a una compañerita de colegio, la cual no era siempre la misma. En jardín fue Antonella, que si bien me acuerdo poco sé que no era trigo limpio. Creo que la primera vez que la vi fue cuando yo estaba entablando una conversación con su entonces "amiga favorita". Todo bien hasta que vino Anto y le dijo que no hablara conmigo y se la llevó. Después la cambió por mí, pero queda claro que era una piba posesiva hasta dar asco. 
En primer grado me pegué a otra chica (le diremos Azul), solo que esta vez ambas éramos parte de un grupo con dos chicas más y ¡oh por Dios! un chico. Las cosas iban bien, excepto por Azul que era un tanto conflictiva. Me robaba los útiles, gente. De primero a cuarto grado me robó útiles. En una ocasión usó mis propias fibras para pintarme un montón de coloridas rayas en mi buzo inmaculadamente blanco, el cual estaba en el respaldo de mi silla, por eso no me di cuenta. Cuando lo vi me agarró tal bronca que le dije a la Señorita, sin importarme los ruegos de la basura de persona que cometió tal acto. En tercer grado yo llevé al cole una cartuchera y unas fibras que eran híper preciadas para mí, que solo usaba en casa. Pésima idea. Llegué ese día y no encontré a cartuchera en la mochila. Al otro día ella la sacó de su mochila, impunemente, con fibras y todo. Se puede ser así de caradura, síp. Encima en un momento murmuró algo como que me la había olvidado, pero cuando pregunté qué había dicho no lo repitió. 

Adelante, piensen que soy estúpida, lo era. Tenía 10 años menos, no era valiente ni tenía coraje. Me tomó un largo proceso llegar a ser como soy hoy, un poquis más desenvuelta y extrovertida. En ese momento era indefensa y boba.

Temporada 5
Luego, en quinto grado Azul se cambió de colegio, por suerte y por desgracia. Durante buena parte del tiempo estuve sola, pero tranquila y feliz conmigo misma. Cuando estaba abierta la biblioteca me internaba ahí, como también temía los días que no estaba abierta. Entonces caminaba por el patio, entraba y salía del baño sin motivo e incluso intentaba quedarme allí lo más posible. Las maestras conchudas tenían el capricho de querer el baño vacío siempre, lo cual para mí era terrible porque significaba salir y merodear en vergüenza por no tener amigos; aunque en mi interior no me importara, sabía que todos me veían como un bicho raro. 

Entonces me hice amiga de una chica nueva en el curso, la llamaré Rosa. Pegamos buena onda y por mucho tiempo estuvimos unidas sin conflictos. Para resumir, un día se le antojó que yo era demasiado tranquila para su estilo de vida. Como no quería meterme en problemas se fue con una de las populares y yo de nueeeeeevo sola. 
Justo por esos días entró otra chica nueva, la cual me venía muy bien para mi situación de soledad. Claro, si yo no hubiese estado extrañando el pasado como idiota y queriendo volver a ser amiga de Rosa. De algún modo terminé peleada con las dos. 
Un día estaba de nuevo en la biblioteca como rutina diaria. Empecé a ver un libro de Narnia que planeaba llevarme a casa. Quizás esto sea pura ciencia ficción, pero una intuición -creo- me llevó a abrir el libro en una página que tenía anotado con lapicera mi nombre completo y otras cosas más, no me acuerdo qué. Pudo haber sido un insulto, es muy probable. 
Saqué el libro y borré todo. En ese momento creía en Dios, me parecía que me estaba ayudando de algún modo, ya que justo había agarrado ese libro. Rechacé el impulso de escribir el nombre de Rosa, pero la venganza pudo más y al final lo hice. Si el karma me lo cobró más adelante, no lo sé.

                                                              Temporada 6 
Para sexto grado por fin obtuve una vacante en el turno mañana, la cual había solicitado mi mami dos años antes. La verdad es que me alivió. No porque tuviera esperanzas de hacer amigos nuevos, sino porque podría escapar de cinco años casi llenos de pura mierda y de ese entorno ya gastado. 
Empecé mal. No conocía a nadie, de nuevo estaba sola en los recreos. Había dos amigas, una era la amigable chica que Antonella me había arrebatado en el jardín, ¿se acuerdan? Esta vez ella estaba pegada a una piba que aunque... digamos... era un poco desagradable, insoportable y harpía, fue uno de los factores fundamentales que marcaron la senda de mi destino (qué palabras rebuscadas, Giu :p). La nombraremos Alicia. 
Por motivos que no voy a entrar en detalles acá porque si no sería re aburrido, nos volvimos unidas. Tipo, no era lo mejor ni mucho menos, pero era lo que pude encontrar.

Temporada 7

Así nos transformamos en un dúo dinámico la mayor parte de primer año de secu. Un año horrible, si me preguntan. En especial por cómo terminó. Tampoco voy a decirlo acá porque puede que no lo haya superado o puede que sea demasiado personal. Ya le dedicaré un par de entradas a ese tema, no fue algo menor en mi vida, solo que hoy no. 
Alicia se alejó de mí. Avergonzada. Por algo que no debería causar vergüenza. La re puta que te re mil parió. Mi corazón de dragón. 

Esta vez no quedé sola. Adivinen... De nuevo había entrado una chica nueva al curso, desamparada. Hice sociales con ella antes de que pasara el tema con Alicia, por lo cual cuando quedamos solas nos llevamos bien y -ta tan- nos pegamos (siempre pegada yo, monotemática). Fue una relación un poco mejor que con la otra yegua. Un nivel de amistad dos, tres centímetros más real que todas mis amistades anteriores. Momento del plot twist, del giro de trama. Abrónchense los cinturones. A la chica nueva yo le había confiado un secretito mío que solo Alicia y yo sabíamos. Me dijo "tené fe que yo no le digo a nadie" , ¿y que creen? Se lo dijo a otra amiga del curso, que no me hagan hablar de esa amiga porque me sube la presión. Siempre fue un asco de persona. Si vieron el programa TVR entenderán la expresión no resiste un archivo. Y la otra, la que ventiló el secreto, (digámosle Lucy) tampoco. Ambas hipócritas al máximo nivel. 
Cuestión que eso fue pasando de boca en boca y por eso Alicia se fue a la mierda. Lo irónico es que ella sí había guardado mi secreto. :/
Como dije, seguí siendo amiga de Lucy a falta de algo mejor. Pero era la única, si no estaba ella yo no hablaba con nadie. Esto se prolongó el siguiente año.



Y hasta aquí la primera parte. Empecé a escribir esto hace más de una semana, por eso empieza diciendo que fui a un cumple. Aún no llegué al punto que quiero abordar, pero toda esta historia de fondo es muy importante para dar contexto. Y para no olvidar. 


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